martes, 3 de noviembre de 2015

Ser feliz

Tengo una fijación con ser feliz, estoy obsesionada, vivo traumatizada, soy adicta a las mariposas en el estomago y a las carcajadas irracionales, amo, como sólo el alma desde su profundidad sabe, las sonrisas inesperadas que traen las sorpresas, las que son hechas con el corazón en las manos, que saben a chocolate, a sopa caliente, a mole de masa, que son brillantina en papel, carta de amor, estrella en la frente, canción bailando en la garganta. 
Amo sentir y saber que la gente que amo siente, la felicidad es un estado del ser, un momento de sonrisas internas, un lapso en el que el alma y el cuerpo son uno, es cierto, es una emoción que se construye, es una búsqueda y un propósito de todos los días, una idea unida a la primer carcajada de nuestra infancia. Es una consecuencia del que busca en la cotidianidad un momento que disfrutar y sabiendo la importancia de las memorias felices que posee, sonríe de nuevo, buscando la próxima, creándola, disfrutando estos instantes de emociones plenas que nos impregnan de amor, de magia, ser feliz, que increíble y hermosa tarea diaria, qué sentido tiene todo cuando juntos sonreímos.