Aunque los caminos nos separen y mi vida siga sin tu vida, aunque no sientas mi presencia, ni me escuches llamarte, así mi vida siga sin tu vida y tenga otro camino, tú siempre vas a tener una parte de mi anclada a tu memoria, a tu tatuaje de rayo y al mío de música, aunque tu rumbo sea otro, sé que en el fondo sabrás que esos pasos los dimos juntos, los creamos, los vivimos, intentamos todo, no me quedé con nada por hacer y al mismo tiempo logramos tanto para cada uno que al mezclarlo ya no coincidimos.
Aún así prefería lo incierto, la negación de los errores de ambos, la búsqueda de excusas en mi mente que aún teme que llegue el momento de soltarte, prefiero tenerte presente cautivándome aunque sea de lejos el pedazo de alma que aún te pertenece, vi en tus ojos la tristeza de dejarnos y sentí en tu abrazo el beso de otras pieles.
No me faltó nada por hacer, salvo lo más difícil, dejar esta noche de soñarte.
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