domingo, 25 de octubre de 2015

...

Por qué tenía que amarte tanto si iba a doler así, como una enfermedad que no quiere salirse de mi cuerpo. Físicamente agotada, con la cabeza llena de marañas, deseando que se vaya esta ansiedad que tiene mi corazón por verte. 
Llorando lo que no he llorado todas las noches que no duermo, tratando de entender que falta para que estés aquí de una vez, entero. 
Pensando que faltó, que no encontraste en mí para volver, deseando con todo mi ser aunque me acabe este dolor que al menos tú seas feliz donde ahora te encuentres, aunque solo pensarlo me ahogue, me entristezca por entero, quisiera que este mal se transformara en un sueño, en un abrazo largo que llegue y me arranque todo, que me de calma, la que  no encuentro. 
No quiero sufrirte, no quisiera que doliera, quisiera que no existiera este momento. Pero aquí estoy, sin ti y eso no tiene remedio. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario